Tu web es una proyección de tu empresa en Internet, es el primer contacto que muchos clientes tendrán con tu marca y la primera impresión es la más importante. Hay que dejar claro que no hay que estar en Internet a cualquier precio, igual que nunca abrirías un local sucio o mal organizado no debes publicar una web con los siguientes errores:

Páginas web profesionales: Errores a evitar

 

    • WEB ANTICUADA:

      Si piensas que con esa web que contrataste hace 10 años es suficiente para tu empresa puede que estés en un sumidero de clientes. Internet es un escenario cambiante en el que usuarios, tecnología y canales están en constante renovación. Tener una web mal diseñada o desfasada puede producir un efecto contrario al deseado y ser un espantador de clientes.

 

    • DESCONFIANZA:

      Tener una web que no genere confianza en las personas que llegan a ella es un problema muy grave para una marca. El usuario debe encontrar fácilmente lo que busca, conociendo en todo el momento las condiciones de venta y mostrarle el producto con imágenes de calidad. Una web corporativa que no genera confianza, es como vender fruta en chándal en el maletero de tu coche.

 

    • DEMASIADO TEXTO:

      Lo primero que tienes que saber antes de redactar un texto para tu web es que la atención en Internet es limitada. Olvida los párrafos interminables, organiza la información en bloques pequeños de texto, utiliza títulos y listas. La lectura del público online es rápida, en un pequeño vistazo quieren saber si en tu web está lo que buscan. Del mismo modo, no seas demasiado escueto en la información, ya que además de no cumplir el objetivo de comunicación, Google penaliza las páginas con escaso contenido.

 

    • DEMASIADO DISEÑO:

      En 2017 se presentó el coche de Fernando Alonso para Fórmula Uno, una presentación espectacular que destacaba la estética del bólido, cuidada hasta el último detalle y que fascinaba a los asistentes. Cuando empezó el campeonato se descubrió que el coche no sólo no podría ganar carreras sino que tendría dificultados incluso para acabarlas. Esto es un ejemplo de que, por encima del diseño, ha de priorizarse la utilidad, una web bonita pero inútil no sirve para nada. Diseño y usabilidad deben ir de la mano.

 

    • NO RESPONSIVE:

      Si no estás familiarizado con el mundo online puede que la palabra responsive te suene a chino, básicamente este concepto se refiere a que las páginas puedan verse de manera correcta en móviles y tablets. Aparte de lo frustrante que puede resultar entrar en una web con el móvil y no poder navegar de forma cómoda, Google castiga a las webs que no se adaptan, por lo que ser responsive se ha convertido en algo fundamental.

 

    • LENTA:

      Acceder a una página y que tarde en cargar su contenido puede provocar la huida inmediata del usuario. Hay varios factores que influyen en esto pero una de los aspectos principales es cuidar el tamaño de las imágenes que subes a tu web, por ejemplo, una imagen que ocupa 1 mb nunca debería ser subida a un sitio. Además la velocidad de carga es otro de los puntos que Google está evaluando considerablemente a la hora de posicionarte en sus resultados.

 

  • PÁGINA EN FACEBOOK:

    La página de tu empresa en Facebook no vale como sitio corporativo. Tienes que tener en cuenta que el usuario se dirige a Facebook con una actitud de ocio, buscando normalmente entretenimiento y no quiere que le saturen con publicidad en este espacio.
    Es recomendable contratar una empresa que desarrolle un sitio web profesional, atractivo y que cumpla los estándares digitales.